Baloncesto

Jorge del Pino: "No he sentido molestias y me encuentro motivado al cien por ciento"


El base nauta afronta su séptima temporada en el club, en una vuelta a las pistas después de casi un año inactivo por una grave lesión de mano.

TENERIFE | El RC Náutico calienta motores para un nuevo reto en Liga EBA. Después del retraso del curso, fruto de las consecuencias de la pandemia por Covid-19, La Marea se encuentra preparada para afrontar la primera cita contra el Baloncesto Alcalá en Madrid (sábado, 18.30 horas). Un desafío que tendrá un sabor especial para un jugador de nuestra casa: Jorge del Pino.

El base tinerfeño (07/01/1996) encara su séptima temporada en la entidad, después de su aterrizaje en el primer equipo en la temporada 2015/16.  Del Pino volverá a las pistas en partido oficial después de once meses parado, fruto de una grave lesión de mano que le obligó a pasar por quirófano. “La recuperación fue dura. Primero, porque parecía que no tenía que operarme, pero luego tuve que pasar por quirófano. En la recuperación, me marcaron unos plazos que terminaron alargándose más de la cuenta”, expresa.

Un proceso lento que fue difícil en el aspecto anímico, agravado por la situación generada por el coronavirus. “Todo se complicó porque cuando nos confinaron estaba en mitad de la rehabilitación, complicando mi asistencia al centro para seguir acortando plazos. Cada vez que daba un paso adelante, había un nuevo impedimento. Y luego, cuando estaba cerca de recuperarme, se terminó la temporada. Me quedó un sabor amargo porque todo concluyó de aquella manera después de haber trabajado bastante duro”.

El director de orquesta nauta mira ya con optimismo hacia el presente y futuro, dejando los obstáculos de su recuperación en el pasado. “A nivel personal, estoy con muchas ganas. Miro el lado positivo: llevo mucho tiempo entrenando, sin molestias, motivado al cien por ciento. No he tenido secuelas de la lesión, así que el trabajo previo ha dado sus frutos”, agrega con satisfacción.

De vuelta en pista, Del Pino relata una pretemporada atípica por las prevenciones sanitarias que, como en el resto de sectores, ha afectado al deporte. “Se me ha hecho más ameno de lo esperado porque al final somos un equipo renovado parcialmente, así que agradezco haber tenido tiempo para conocernos e integrarnos como equipo. Somos un buen grupo dentro y fuera de la pista. Nos hemos mantenido con los ánimos altos y sin venirnos abajo por el retraso de la liga”.

Sin embargo, no oculta su ilusión por la vuelta de la competición. “Hemos jugado partidos de pretemporada entre equipos canarios. Quita el mono de baloncesto, pero no tiene nada que ver con la esencia de la Liga EBA. Nos marcaron unas fechas que se retrasaron, pero parece que por fin arrancamos esta semana”.

Máxima exigencia para una temporada donde entran aires renovados, tanto en el cuerpo técnico como en la plantilla. El base nauta expresa que “le tengo mucho cariño a Santi (Lucena) y Luis (Díaz), con quien además coincidí en categorías inferiores”. Sin embargo, valora con optimismo la entrada de Susma Rodríguez, quien estará secundado por Attasat Martín. “No me afectan en exceso los cambios. Podría venirnos bien, aunque eso lo marcará el desarrollo de la campaña. Mis impresiones son positivas: me gusta su forma de entrenar y ver el baloncesto”.

Dentro del vestuario, Del Pino se ha convertido en una de las piezas veteranas, en la que será su séptima temporada en el RC Náutico desde su llegada al equipo EBA. “Se dice pronto (ríe). El otro día lo hablaba con otro de los veteranos, Juan Andrés García. Hablábamos de que era un veterano por conocer la categoría, pero no por edad. Nunca he dejado de aprender, adquiriendo muchos conocimientos tanto dentro como fuera de la pista”. El base añade que ha crecido como deportista y persona gracias “a los entrenadores o jugadores como Fallou (Niang) y el propio Juanan, pues llevan muchos años jugando a este deporte y me han enseñado muchos trucos. He notado una evolución enorme”.

De cara a objetivos individuales y colectivos, apela a la prudencia. “Aprendí de la forma de pensar de Santi Lucena: no miro a largo, sino a corto plazo. Me gusta plantearme retos cercanos”. Pero sin embargo, no esconde que le gustaría volver a pelear por metas ambiciosas. “Ojalá peleemos por lo máximo para estar en la parte alta de la clasificación”.