El Náutico tira de épica para remontar un partido imposible ante el Quintanar (80-81)

El equipo de Santi Lucena perdía de 14 puntos al descanso.


El Náutico de Tenerife ha conseguido un resultado que pocos imaginaban al término de la primera parte cuando los tinerfeños perdían de 14 puntos (44-30). Tras el descanso el cuadro de Santi Lucena mejoró su rendimiento y aunque en el tercer cuarto solo pudo reducir cuatro puntos, en la última fase del partido los nautas sacaron la artillería para vencer definitivamente por 80 a 81.

Comenzó el encuentro muy igualado donde fue el Náutico el primero en ponerse por delante en el marcador gracias a una canasta desde la línea de tiros libres de Sami Eissa con la que abría el marcador. Fue con el empate a cinco cuando el cuadro local empezó a imponer un ritmo más sólido en ataque. Un parcial de 8-0 antes de terminar el primer cuarto abrió brecha y el Quintanar descansó unos minutos con la tranquilidad de llevar a su terreno el ritmo de partido. Santi Lucena revolucionó el quinteto de cara al segundo cuarto buscando un revulsivo.

Sami Eissa, que hasta entonces llevaba siete puntos, dejó de liderar el ataque nauta y con muy poca fortuna bajo el aro, la falta de acierto fue haciendo mella a medida que pasaban los minutos. Broovic, con cinco puntos, fue el mejor antes del descanso junto a Tomazic y Alberto Cabrera que hicieron cuatro puntos cada uno antes de marcharse al vestuario. El Globalcaja había pillado desprevenidos al cuarto clasificado del Grupo B de la EBA y al equipo tinerfeño le estaba costando más de lo prevista enderezar el rumbo. Con 14 puntos de diferencia (44-30), sonó la bonica que marcaba el descanso.

Mejoró algo la imagen el Náutico tras unos minutos de respiro y mantuvo a raya al equipo conquense al que le costó mucho más romper la defensa tinerfeña para poder seguir aumentando la ventaja en el marcador. De hecho no lo consiguió gracias a la reaparición de Sami y el acierto desde los tres puntos de hombres como Juan Andrés García, Roberto de la Rosa y Alberto Cabrera que consiguieron, por fin, vencer un cuarto sacando cuatro puntos de ventaja.

Fue entonces cuando la historia quiso el Náutico dejara su huella marcada en el Ángel Lancho. Roberto de la Rosa sacó su mejor baloncesto a relucir y anotó 14 puntos (dos triples), lo que permitió que en el último minuto el marcador se equilibrara y los tinerfeños se pusieran por delante por segunda vez en el partido (78-79). Tras dos nuevos puntos locales, Roberto de la Rosa no volvió a fallar y su última canasta fue definitiva. Quintanar quiso apurar su última opción con un tiempo muerto, pero resultó en vano. La historia quería que en Quintanar del Rey, el Náutico fuera el mejor del partido.  




Volver